Sobre la obra

La pintura de María Núñez se mueve entre la quietud de la naturaleza muerta y el pulso de la vida citadina. Flores, frutas, jarrones y objetos cotidianos se convierten en protagonistas, pintados con una pincelada suelta y expresiva, y un color intenso que da vida a cada superficie.

Girasoles, flores de cerezo, lirios de agua y ramos recién cortados conviven con interiores, jardines y escenas del día a día, donde la luz y el color construyen la atmósfera. Su obra busca detenerse en lo que solemos pasar por alto y encontrar belleza en lo cercano y lo cotidiano.